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Thứ Ba, 20 tháng 8, 2013

Autodata

La fusión de Auto Union con NSU


Un 21 de agosto de 1969 se fusionan las empresas Auto Union GmbH y NSU Motorenwerke AG bajo la supervisión de Volkswagenwerk AG. Así se termina el acuerdo que se había firmado el 10 de marzo de 1969. La nueva empresa pasa a denominarse Audi NSU Auto Union AG.

Los modelos de NSU y Audi de 1969. La foto pertenece a un libro editado por la empresa Volkswagenwerk AG con la historia de las marcas NSUAudiDKWHorch y Wanderer.


La empresa Volkswagen jugó un papel importante en esta unión empresarial automotriz. Ya que sería la propietaria del 59,5% de las acciones de la nueva conformación. Con el correr de los años la marca NSU desaparecería definitivamente del mercado alemán.

En cambio la marca Audi había reaparecido en el mercado a mediados de la década del 60. Esta vez usando el logotipo de Auto Union: los cuatro anillos entrelazados, que representaban la unión de las marcas Audi, DKW, Horch y Wanderer.

Para el año 1971 la nueva empresa, con sus marcas Audi y NSU pasarían a formar parte del grupo Volkswagen. Así la integración con la empresa madre sería total.

La foto pertenece a un libro editado por la empresa Volkswagenwerk AG con la historia de las marcas NSU, Audi, DKW, Horch y Wanderer.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


Thứ Tư, 6 tháng 3, 2013

Autodata


El lanzamiento del Ford Fairlane


El 7 de marzo de 1969 la empresa Ford Motor Argentina presenta al público su nuevo modelo el Fairlane. Dos modelos eran los ofrecidos al mercado argentino: Fairlane 500 y Fairlane LTD. Así la empresa Ford tenía un auto grande para el público local.

Tapa del folleto publicitario publicado en diversas revistas en 1969.


En un principio los Fairlane venían solo con motor V8 de 292 pulgadas cúbicasy 185 HP. Pero a partir de junio de 1969 se incorpora el motor de 6 cilindros de 221 pulgadas cúbicasy 7 bancadas, que correspondía al modelo Fairlanea secas.

La serenidad espacial era el slogan elegido por Ford Motor Argentinapara lanzar este nuevo auto grande en el mercado local. Los viajes al espacio servían para vender autos y otras cosas.

Un auto que vino para ser usado por gerentes de las más prestigiosas empresas de Argentina. Un auto de gran lujo y potencia con un precio de 2 millones y medio de pesos moneda nacional para marzo de 1969.

Mauricio Uldane

http://archivodeautos.blogspot.com.ar/2012/04/el-fairlane-un-gran-elegante.html

Thứ Tư, 18 tháng 4, 2012

El Fairlane, un gran elegante


La serenidad espacial era el slogan para presentar el nuevo Ford Fairlaneen el mercado argentino. En 1969 con la llegada del hombre a la luna hubo muchas publicidades que hicieron mención del espacio. La gente de Ford Motor Argentina no fue la excepción, para presentar a su auto grande de lujo.

Folleto publicitario de 1969, aparecido en revistas de la época.

El Ford Fairlane llegó en 1969 con tres modelos: Fairlane, Fairlane 500 y Fairlane LTD. El Fairlane fue el primer auto nacionalfabricado con motor de 8 cilindros en V. Usaba el V8 de 292 pulgadas cúbicas, el que venía en las F-100, con 185 HP de potencia. También en junio de 1969 se le colocó el motor I6-221 de 7 bancadas. El motor que años más tarde usaría el Ford Falcon Sprint.

De izquierda a derecha: Fairlane LTD, Fairlane 500 y Fairlane LTD.

El Fairlane vino a un nicho de mercado de autos de lujo donde Ford Motor Argentina no tenía ningún modelo de esa gama. El Rambler Ambassador y el Valiant IV Coronado serían sus competidores. Un auto para ejecutivos o grandes empresarios.

Pese a ser un auto caro no tenía frenos a disco, ni levanta vidrios eléctricos. Tampoco existía la opción a aire acondicionado o caja automática. Sí, venía en forma opcional la dirección hidráulica, el techo vinílico, pintura de dos tonos, cristales totalizados o tazas de ruedas con rayos.

Fairlane LTD con tazas de rayos opcionales.

Lo que sí hay que destacar es la serenidad espacial. Era el único auto del mercado, a fines de los ’60, que no tenía ruidos a altas velocidades, en especial con el motor V8-292. La rumorosidad por encima de 100 kilómetros por hora era frecuente en los autos argentinos. No era este caso que estaba muy bien insonorizado el habitáculo. Me imagino que las versiones posteriores con aire acondicionado esto habría mejorado notablemente.

Fairlane 500.

Mi padre tuvo uno usado. Un Fairlane 5oo blanco con techo vinílico. Manejarlo en la calle era como andar en una lancha. Se perdía la noción de donde terminaba la trompa. Estaba equipado con el motor I6-221 así que no gastaba mucho. El problema era entrarlo al garaje que era estrecho y las defensas tocaban las paredes laterales.

El tipo que se lo compró a mi padre lo iba a usar para hacer casamientos porque realmente estaba en muy buenas condiciones de pintura y tapizado. Tenía poco uso y no recuerdo si mi padre era el segundo o el tercer dueño.

Fairlane 500.

Cuando vivía en Recoleta, en la ciudad de Buenos Aires, uno de los propietarios del edificio me había dicho que el Fairlanecon el V8-292 gastaba menos combustible, en ruta, que el motor de 6 cilindros. El lo usaba para viajes en ruta y aseguraba que el andar era excepcional para la época. En cambio cuando tuvo uno de 6 cilindros los valores de consumo se habían elevado.

Además ese motor V8-292 tenemos que recordar que se lo montaban a la camioneta F-100, así que su potencia en el auto era mucho más que la requerida por el vehículo.

Interior del Fairlane.

Todavía hoy es posible ver algún modelo al que le han puesto tubos de GNC (Gas Natural Comprimido) para usarlo todos los días. Baúl tiene para colocarle dos tubos y sobra espacio. En aquellos años los baúles era casi la mitad del auto. No por nada podía entrar una bicicleta.

El agradecimiento de siempre para Julián Pérez que me ayuda en la digitalización de las imágenes que acompañan esta nota.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


Thứ Bảy, 25 tháng 2, 2012

Vacaciones en carpa


Mar de Ajó fue el destino de nuestras vacaciones en carpa en el verano de 1985. Por aquel tiempo mi viejo había comprado un Chevrolet Super modelo 1969, color turquesa. La verdad que el auto estaba bastante bueno y con el motor 230. Un fierro, con perdón de los fordistas.

Extracto de una publicidad aparecida en la revista Panorama el 22 de marzo de 1969.

Con el fin de viajar cómodos mi viejo decidió que podríamos amar un trailer, para cargarlo con todos los implementos del campamento. Mi Tío Alberto nos ayudó en la construcción que nos demandó tres días de un enero caluroso. Lo armamos con madera y de suspensión hojas maestras de elásticos trasero de un Falcon. Uno tres metros de largo con baranda y puerta trasera.

La pintura fue un rejunte de colores. Un parte era verde como los camiones de la empresa láctea La Serenísima, recibimos varias cargadas por ese color. El interior y las barandas de color blanco. Esa pintura nos la dio un vecino de mi abuela, Hugo, que vivía enfrente y trabajaba en Vialidad Nacional. El blanco era reflectante, la misma pintura que usan para las bandas blanca en el pavimento. Descubrimos en la playa que esa pintura se oxida, tal vez por el metal que tiene en suspensión.

Una vez listo el trailer se lo adosamos al Chevrolet al paragolpes trasero, que mi viejo sacó y reemplazó por otro con el enganche. Imaginen un auto actual tirando un trailer desde el paragolpes trasero de plástico. Una imagen imposible de concebir.

Cargamos el trailer y ya estábamos listos para salir a la ruta hacia nuestras vacaciones en la playa de Mar de Ajó. El Chivo tiraba el trailer como si fuera una pluma. Viajamos durante la noche y a la mañana siguiente estábamos arribando al Mar Argentino.

Durante parte del año anterior se habían producidos unas graves inundaciones en la provincia de Buenos Aires. Tal fue el agua acumulada en los campos que comenzó a drenar hacia el mar. A su paso produjo pequeños canales, que todavía en enero seguían tirando agua. En la ruta habíamos advertido una cantidad enorme de campos anegados.

La fauna de la costa estaban alterada, había pájaros de tierra adentro que buscaban un lugar seco para comer y anidar. Vimos biguás a metros del mar algo totalmente alterado en la Costa Atlántica. Con ese panorama armamos nuestro campamento por primera vez. A lo largo de nuestros días en la playa la operación se repetiría varias veces.

Elegimos un lugar que parecía ser seguro, una especie de escalón en un médano. Una tormenta de lluvia y viento nos cambiaría la opinión de la seguridad del principio. La primera tormenta que se presentó nos obligó a pernoctar dentro del Chevrolet. Éramos mi viejo, mi vieja, mí tía abuela, mi hermana y yo. Ante la posibilidad que la tormenta fuera fuerte desarmamos los caños de la carpa y la dejamos en el suelo con un poco de arena encima. Al amanecer vimos como parte del médano había caído, durante la noche, sobre la carpa.

Un día comenzó a soplar fuerte viento del oeste. Sabido es que a los pocos días tendríamos una crecida del mar. Dos días después para ser exactos. Otra noche adentro del auto con lluvia y fuerte, muy fuerte viento del este. Tan fuerte fue el viento que pulió el paragolpes trasero que estaba pintado de color gris. Pero no sería nada. El mar comenzó a crecer a eso de las 3 de la madrugada.

Yo dormía del lado del acompañante y veo algo luminoso que pasa por debajo del lado mío. Medio dormido me doy cuenta que es el mar que llegaba con sus olas hasta donde estábamos estacionados. La luminosidad que veía era el yodo del agua de mar por el reflejo de la luna, que era llena. Menos mal que no estábamos en un bosque, porque no faltaba el hombre lobo.

Despierto a todos y a empujar. Nada el auto estaba enterrado hasta el diferencial. Mi viejo dice “mañana lo sacamos. De acá el agua no se lo va a llevar”. La verdad que estábamos a más de 50 metros de la costa. Así fue como al otro día lo sacamos. Pero antes les hice notar que el auto se había corrido. “Estás loco me dijeron”. Más tarde les pude demostrar que la tormenta de viento y lluvia, de la noche, había corrido el Chivo con nosotros cinco arriba algo así como metro y medio.

Me di cuenta porque estábamos más cerca del trailer que apuntaba con su lanza al mar. Menos mal que mi viejo estacionó el auto a un costado, sino terminábamos encima del trailer. Con ese punto de referencia les puede demostrar mi teoría del corrimiento del auto durante la noche. Además estaba frenado y en cambio. Fue una linda tormenta, era como si un gigante moviera la cola del Chivo sacudiéndolo sin piedad.

Segundo armado de la carpa que duró poco una nueva crecida del mar nos convenció de abandonar la costa. Nos internamos unos 300 metros en una zona parcelada que hoy es Nueva Atlantis. En lo que sería la vereda de un terreno armamos la carpa para cinco personas, el ante comedor, otra carpa para cinco personas y el baño. Se podría decir que por unos días fuimos unos usurpadores de un lote. Por supuesto que nadie vino a decirnos nada. Allí reinaba un clima diferente había tranquilidad climática.

Ese enero fue muy caluroso. Tanto que mi tía abuela se tostó sin estar al sol, solo el aire que soplaba te quemaba la piel. Tanto calor hacía que un día, estando en la playa, la nafta del Chivo empezó a brotar del tanque, que estaba lleno. Mi viejo tuvo que aflojar la tapa del tanque porque la nafta parecía burbujear. Un calor de aquellos. Tanto que almorzábamos jamón crudo, ¡qué época!, y yogur de postre, para combatir el calor. Todo regado con agua bien fría.

En uno de los panzazos que dio el Chivo en las calles de Mar de Ajó pinchó el tanque de nafta. Nosotros conocíamos de otros viajes al Alemán un chapista muy conocido de Mar de Ajó. Fuimos a preguntarle quién podría arreglarnos el tanque de nafta. “Yo se los arreglo. Pero ustedes tienen que vaciarlo”. Arreglamos con el un día a la tarde, ni bien abría su taller. Fuimos mi viejo y yo para vaciar el tanque y sacarlo. Que era lo que más tiempo lleva del trabajo de reparación.

Cuando íbamos para el taller del Alemán el Chivo se encaja en una calle de arena suelta. Me bajé y empecé a empujar sólo, mientras mi viejo aceleraba el auto, que tiraba arena para atrás que daba gusto. Yo empujaba del medio de la cola y ahí vi como el caño de escape se ponía blanco.

Sí, se emblanqueció del esfuerzo que hacía el Chivo. La verdad que el auto andaba espectacular. Una aclaración para los más jóvenes, la buena combustión de un naftero se manifestaba por un caño de escape de color gris a blanco en los residuos de la combustión. Por aquellos años la nafta tenía plomo y este era el responsable de ese color.

El tanque lo pudimos arreglar y volver a poner. No tuvimos más problemas. El auto se portó fantástico. El tiempo estaba un poco loco, pero igual disfrutamos de unas lindas vacaciones. Salvo la pieza del tejo que me robo un tucu-tucu del piso del ante comedor de la carpa. Cuando armamos las carpas en la última ubicación tuvimos la suerte de hacerlo sobre la madriguera de unos tucu-tucu. Hasta tuve la oportunidad de poder capturar uno y verlo de cerca. Es una gran rata con una cola enorme. Como corresponde lo devolví a su hábitat para que siguiera con su vida, aunque no le perdoné que me llevara el tejín que no recuperé, ni aún cuando desarmamos el campamento.

La carpa que estaban mis viejos recibió algunos rasguños de los tucu-tucu, en el piso. Además al caer la tarde se oían en la arena el inefable sonido por el cual se los llama: tucu-tucu. Cosas de hacer vida de campamento que se pierden en un hotel de tres o cuatro estrellas. Por supuesto que no hay servicio al cuarto, pero cuando se van los turistas de la playa, esa inmensidad es para vos solo, hasta el otro día a media mañana. El amanecer en el mar es una vista altamente recomendable, no por haber trasnochado, sino por levantarse antes que salga el sol.

Es vivir las vacaciones al ritmo de la naturaleza, se los recomiendo, se vuelve totalmente renovado y con muchas energías para enfrentar el año que empieza.

Mauricio Uldane

Thứ Tư, 4 tháng 1, 2012

Frontal F-81 1969

La empresa Borgward Argentina e DINFIA (Dirección Nación al de Fabricaciones e Investigaciones Aeronáuticas) habían creado la empresa Dinborg que fabricó un camión frontal marca Borgward, el B-611. IME (Industrias Mecánicas del Estado) toma este diseño de camión liviano para desarrollar su Frontal F-81 con un motor Indenor, el mismo usado por el Rastrojero P68 y el Frontalito F-71. El F-81 carga un poco más que el F-71 con la ventaja de su cabina frontal. Para conocer mejor este modelo y su historia, consulten el siguiente enlace:




Marca: Rastrojero Diesel  Modelo: Frontal F-81  Año: 1969
Motor: diesel  Ubicación: delantero  Marca: Indenor XD-4,88  
Cilindros: 4 en línea Cilindrada: 1.948 cmDiámetro: 88 mm. Carrera: 80 mm.
Potencia: 68 HP SAE RPM: 4.500 Compresión: 21:1
Tracción: trasera  Caja de velocidades: 4 marchas adelante y retroceso
Suspensión delantera: eje rígido con elásticos semielípticos longitudinales de 2 etapas y amortiguadores hidráulicos
Suspensión trasera: eje rígido con elásticos semielípticos longitudinales de 2 etapas y amortiguadores hidráulicos
Frenos delanteros: a tambor Frenos traseros: a tambor
Neumáticos: 6.50 x 16 de 6 telas
Dimensiones: Largo: 5.360 mm. Ancho: 2.140 mm. Alto: 2.260 mm.       
Distancia entre ejes: 2.570 mm. Trocha delantera: 1.730 mm.  
Trocha trasera: 1.469 mm. Despeje: 210 mm. Plazas: 3 Carga útil: 2.000 kg.  
Peso: 1.680 kg. Velocidad máxima: 95 Km/h

Autor: Mauricio Uldane
Escaneo: Julián Pérez
Fuente: Folleto de IME

Thứ Ba, 3 tháng 1, 2012

Frontalito F71 1969

Basado en un diseño de DKW-Auto Union la empresa IME (Industrias Mecánicas Argentina)desarrolla su frontal chico llamado F-71 o Frontalito. Un cambio de parrillasobre el modelo alemán, que Industria Automotriz Santa Fe había producido en Argentina. Además de dotarlo de un motor diesel Indenor, el mismo del Rastrojero P68. El chasis era el mismo del P68, pero con mayor capacidad de carga. En el siguiente link, hay más información: 





Marca: Rastrojero Diesel  Modelo: Frontalito F-71  Año: 1969
Motor: diesel  Ubicación: delantero  Marca: Indenor XD-4,88  
Cilindros: 4 en línea Diámetro: 88 mm. Carrera: 80 mm.
Cilindrada: 1.948 cm3Potencia: 68 HP SAE RPM: 4.500 Compresión: 21:1
Tracción: trasera  Caja de velocidades: 4 marchas adelante y retroceso.
Suspensión delantera: trapecio articulado, independiente con barras de torsión longitudinales
Suspensión trasera: eje rígido con elásticos semielípticos longitudinales de 2 etapas
Frenos delanteros: a tambor Frenos traseros: a tambor
Neumáticos: 6.00 x 16 de 6 telas
Dimensiones: Largo: 4.830 mm. o 4.710 mm. * Ancho: 1.760 mm. Alto: 2.035 mm.       
Distancia entre ejes: 2.660 mm. Trocha delantera: 1.420 mm.  
Trocha trasera: 1.450 mmDespeje: 225 mm.
Plazas: 2 Carga útil: 1.150 kg. o 1.520 kg. (según el modelo) Peso: 1.295 kg.
Velocidad máxima: 95 Km/h

* modelo sin uñas en los paragolpes.


Autor: Mauricio Uldane
Escaneo: Julián Pérez
Fuente: Folleto de IME

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