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Chủ Nhật, 16 tháng 3, 2014

Alcre Susana, un microauto argentino

La explosión automotriz de la década del ’60 en Argentina produjo un sinnúmero de emprendimientos que no tuvieron un feliz desarrollo. Por improvisación o por realizar espurios negocios automotrices.

Publicidad del Alcre Susana 500 aparecida en la revista Parabrisas número 13 de noviembre de 1961.


La empresa Alcre SAICFI con sede en la Avenida Leandro N. Alem 619 de la ciudad de Buenos Aires intentó comercializar dos microautos llamados Susana y Luis. El primero un pequeño sedan de dos puertas y el segundo una cupé.

Ambos con motores marca Heinkel. En el caso del Alcre Susana con motor de dos cilindros de dos tiempos con una cilindrada de 500 centímetroscúbicos y una potencia de 22 HP a 4.000 revoluciones por minuto con una velocidad final de 95 kilómetrospor hora.

El Alcre Luis con un motor de tres cilindros de dos tiempos con una cilindrada de 700 centímetroscúbicos y una potencia de 32 HP a 4.000 centímetroscúbicos, que según la fábrica podía llegar a los 140 kilómetrospor hora. Una cifra algo “optimista” dada las características del auto.

Ambos modelos contaban con Dynastart, que hacía las veces de arranque y carga de la dínamo que funcionaba con 6 volts. Los motores eran de ubicación trasera al igual que la tracción. Dichos motores contaban con refrigeración por agua.

Publicidad del Alcre Susana 500 aparecida en la revista Parabrisas número 14 de enero de 1962.

El Acre Susanacontaba de chasis monotubular y suspensión independiente en las cuatro ruedas. Como casi todos estos diminutos autos que se fabricaron o armaron en Argentina. La fábrica de los Alcre estaba ubicada en la provincia de Entre Ríos, más precisamente en la ciudad de Paraná.

Los Alcrellegaron en mal momento de la industria automotriz argentina. Porque había muchas marcas en el mercado interno. Ya había demasiados autos pequeños, algunos con presencia en los concesionarios. Además era una marca desconocida y nueva. Lo cierto que no funcionaron las ventas de este microauto, tanto en la versión Susana 500 como Luis 700.

Tal vez muchos de los seguidores de Archivo de autos nunca oyeron hablar de este auto y otros recuerden el fiasco en las ventas de los dos modelos presentados, con publicidades en los diferentes medios gráficos.

Según una vieja publicidad de la época el Alcre Susana 500 tenía una carrocería Bellino de Cöppingen de Alemania. Recordemos que los motores eran marca Heinkel, fabricados o armados bajo licencia de Ernest Heinkel de Stuttgart de Alemania.

Es evidente que el diseño alemán de la carrocería es de mediados de los años cincuenta y que para su lanzamiento en Argentinaya era un poco viejo. La trompa nos remite a los viejos Porsche de la misma década.

Otro auto argentino que pasó sin pena, ni gloria en esos convulsionados años de los ’60 donde muchos “armaban” fábricas con poco sustento de conseguir una rentabilidad rápida sin importarle mucho las consecuencias sobre los posibles compradores, de esos autos.

Algo similar pasaría cuando en 1979, dictadura cívico-militar mediante se abrió sin miramientos la importación de automóviles. Muchos importadores se comportaron como corsarios en pleno Mar del Caribe. Solo les faltaba el loro en el hombro.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



Archivo de autos es armado en un ciber por falta de recursos económicos, no por una política editorial.

Thứ Bảy, 1 tháng 3, 2014

Los autos urbanos

La denominación de automóvil urbano es relativamente reciente en la historia del automovilismo. Se comienza a usar ese término en la década del 60. Sin bien, antes, existieron automóviles con esas características no habían sido pensados para el fin de movilizarse dentro del ámbito ciudadano. Hoy veremos la primera parte de una nota que habla sobre el tema.

Lawil de 1971 estacionado entre autos de tamaño normal.
Foto de la Enciclopedia Salvatdel Automóvil, Volumen 2, 1974.

Los pequeños automóviles o microautos o cyclecars(autociclo) existieron desde la década del ’20. Pero no fueron pensados como autos urbanos, sino como una alternativa barata para llegar a un automóvil o como mero divertimento. Muchos de estos autos en realidad eran triciclos con motores de dos tiempos de dos cilindros y cilindradas por debajo de los 1.000 centímetroscúbicos. Algunos de esos motores era de motocicletas, por lo tanto la refrigeración era por aire.

Tanto los ingleses, en mayor medida, como los franceses tuvieron un desarrollo de estos autos de tres ruedas en las décadas del ’20, ’30 y ’40. En los ’50 los que más desarrollaron estos autos, con una producción destacada, fueron los ingleses. Dos marcas sobresalen la Bondy la Reliant. Esta última terminó por absorber la primera marca.

Tal vez alguno de los seguidores de Archivo de autos habrá visto algún capítulo de la serie británica “Mr. Bean” donde un Reliant de tres ruedas es volcado en más de un episodio, por la desaprensiva conducta del protagonista de la serie. Lo menciono para que se ubiquen de qué tipo de auto estoy hablando.

Auto urbano experimental de Fiat estacionado entre un Fiat 130 y un Fiat 132.
Foto de la Enciclopedia Salvatdel Automóvil, Volumen 2, 1974.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial comienzan a aparecer microautos, especialmente en Alemania e Italia, países que habían sufrido las consecuencias económicas de la guerra, al igual que toda Europa. Así es como los microautos ganan la calle buscando, en una forma barata, motorizar a la castigada población europea.

Pero estos pequeños autos no fueron pensados como autos urbanos, sino como una salida económica, a la gran crisis del momento luego de años de guerra. Al mejorar las condiciones financieras de la población estos autos comenzaron a desaparecer. En Argentinahubo algunos intentos de fabricar microautos y también no se pudieron mantener en el tiempo.

Sin bien los ingleses tenían una larga experiencia en la fabricación de los cyclecars, los microautos de los ’50 eran diferentes. Tal vez más urbanos que aquellos primitivos cyclecars. Las motorizaciones eran similares en cuanto a que provenían, en su inmensa mayoría, de motocicletas de dos tiempos y con 1 o 2 cilindros. Con escasa cilindrada que no superaba los 700 centímetroscúbicos.

Cyclecar Morgan de 1927 con un motor de 2 cilindros en V con transmisión
por cadena a la rueda trasera. Foto de la Enciclopedia Autorama,
fascículo 50 del 15 de noviembre de 1968.

Uno esos vehículos del período mencionado fue el Zündapp Janus de 1956 que estaba basado en un proyecto de la empresa Dornier de 1954. Un microauto de cuatro plazas, un dato importante porque la mayoría era de dos plazas, con dos puertas, una frontal y la otra trasera. El esquema de los asientos era que miraban hacia las puertas. Es decir los dos pasajeros delanteros iban de espalda a los del asiento trasero.

Esta curiosa disposición de las plazas lo repetiría un proyecto de la Volvo en los años ’80: el Volvo LCP 2000. Ya este un auto urbano construido con materiales reciclados y reciclables y con un motor naftero o diésel de tres cilindros en línea y una cilindrada de casi 1,3 litros.

El problema de tener el acceso por una puerta frontal se presenta en caso de choque. Por eso marcas como Heinkel, Isetta o su licencia en Alemania, BMW-Isetta, tenía techo de lona plegable. En caso de colisión frontal la única puerta podía quedar bloqueada y la única forma de salir del vehículo era por arriba. Uno de los puntos flacos de estos autos era la seguridad de los pasajeros transportados. Que no mejoró en los años venideros.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Isetta de la Isode 1953; la versión
alemana de la BMW, fabricado bajo licencia de la Iso; chasis del Isetta y el acceso
por la puerta frontal con su columna de dirección con junta cardánica.
Foto de la Enciclopedia Salvatdel Automóvil, Volumen 2, 1974.

Pasa la crisis de post guerra y los microautos fueron olvidados donde reaparecieron, en forma masiva, los autos de mayores dimensiones. Cuando el embotellamiento en las ciudades europeas se hizo sentir con fuerza es que aparecen, ahora sí, los autos urbanos. Esto es recién a mediados de los años ’60 y como prototipos presentados en los salones del automóvil de toda Europa.

La mayoría no pasaron de prototipos, incluso de grandes marcas automotrices, y menos se fabricaron a muy baja escala. Una por no contar con el público necesario para una producción a gran escala y otra por la calidad de los materiales empleados en su construcción. Y no nos olvidemos del tema seguridad, que para entonces, tampoco estaba resulto completamente.

Pero con el transcurrir de las décadas del ’60 y ’70 comienza a hacerse presente, y con cierta fuerza, el uso de motores eléctricos. Porque permite construir autos muy chicos con bajo peso, salvo las baterías, y con una autonomía razonable para moverse dentro de una ciudad europea. Además con una velocidad final acorde con el uso urbano, entre 50 y 60 kilómetros por hora de promedio. Porque la mayoría de estos autos urbanos, a duras penas, alcanzaban los 100 kilómetros por hora. Pero no fueron diseñados para correr.

El Zündapp Janus de 1956, al lado la transparencia del mismo microauto.
Foto de la Enciclopedia Salvatdel Automóvil, Volumen 2, 1974.

Un ejemplo de esta camada de autos urbanos fueron los que diseñó Zagato que nos recuerdan a los carritos de golf movidos por un motor eléctrico y que en la actualidad se usan en muchos countryo barrios cerrados de Argentina. Como las motos eléctricas que no hace tantos años que se venden en el país. Son alternativas para el desplazamiento en áreas chicas a recorrer.

Las empresas japonesas también tomaron el guante del desarrollo y diseño de autos urbanos, en especial en la década del ’70. Por supuesto que esto siguió con el correr de las décadas y el ingreso en el siglo XXI. Pero ninguno a sido masivo. Tal vez el Smart de nuestro siglo sea lo más parecido a un auto urbano. Un vehículo de dos plazas, muy pequeño y con escasa capacidad de carga de equipaje, pero que cumple con la función de transportar a dos personas de su casa al trabajo, por ejemplo.

Pero de ahí a realizar un viaje de 400 kilómetros de distancia, como para ir a Mar del Plata en la Costa Atlántica, por ejemplo, es impensado. La corta distancia entre ejes que tienen este tipo de autos hace un tanto incómodo viajes de más de 100 kilómetros de distancia. Por eso pasa a ser un segundo auto en las familias tipo, integradas por dos adultos y dos menores. Ese es otra de las dificultades que tiene que sortear el auto urbano.

Milanina de Zagato de 1972 con carrocería de plástico y motor eléctrico.
Foto de la Enciclopedia Salvatdel Automóvil, Volumen 2, 1974.

De los motores de baja cilindrada, dos tiempos, derivados de motocicletas a los motores híbridos de la actualidad, pasando por los eléctricos, que van y vienen en el tiempo, hay camino desarrollado, pero que no ha sido consolidado definitivamente. No se cuál será el futuro del auto urbano, pero si creo que las grandes marcas se tendrán que sentar a pensar cómo lo resuelven, sobre todo si los estados nacionales, provinciales o municipales comienzan a restringir en forma severa el ingreso de autos a los micro centros de las grandes ciudades de un determinado país de la Tierra.

No solo hay un problema de contaminación ambiental, sino que el embotellamiento constante y permanente, a lo largo de todo el día, es otra forma de contaminación. No solo afecta a los automovilistas, sino al conjunto de la sociedad que vive en ese distrito. Pérdida de tiempo, gasto innecesario de combustible y riesgo de accidentes son algunas de las consecuencias a tener en cuenta.

El tema pasa por fabricar autos urbanos que sean seguros, económicos, de bajo consumoy que no contaminen el medio ambiente. No es un problema solo de las automotrices, sino que de toda la sociedad en conjunto. Porque en grupos familiares numerosos un auto urbano no resuelve el problema de transporte de esa familia. Es un problema que a larga nos afectará a todos tengamos o no un auto para desplazarnos.

El próximo domingola segunda parte con más datos de autos urbanos que se construyeron en Europa, Estados Unidos y Japón.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



Archivo de autos es armado en un ciber por falta de recursos económicos, no por una política editorial.

Thứ Bảy, 4 tháng 6, 2011

Los microautos en Argentina

A mediados de la década del `50 aparecieron en el mercado automotriz local las microcupés. Aquellos diminutos autos alemanes que se comenzaron fabricar a principios de la misma década. En realidad debería decir que eran motos carrozadas, porque en muchos casos la cilindrada no superaba los 500 centímetros cúbicos. Los especialistas dicen que las microcupés, para ser tales, deben poseer un motor de menos o a hasta 400 centímetros cúbicos.

Hoy es muy fácil encontrarnos con motos que duplican esa cilindrada y algunos modelos superan los 1000 centímetros cúbicos. Motos de lujo en muchos casos, incluso hasta poseen marcha atrás. Pero nuestro tema fundamental son esos autos diminutos que circularon por nuestro país, como los NSU Prinz 30 que corrieron Grandes Premios a lo largo del país.

Alcre 500 Susana, Parabrisas 14 de enero de 1962. 


Por eso en esta nota voy a incluir a los microautos que no son microcupés, como ejemplo el Isard Royal T700. A lo que apunta esta nota es a mostrar una gama de autos que anduvieron a fines de los `50 y durante toda la década del `60 por el extenso territorio de nuestro país.

Los hubo con motores importados, o de fabricación nacional bajo licencia o directamente totalmente importados. También los que se fabricaron bajo licencia no siempre usaron la marca de origen, por ejemplo los De Carlo que se fabricaron bajo licencia de BMW (Bayerische Motoren-Werke AG)

Bambi microcupé y pick-up Sporty, Parabrisas 20 de julio de 1962.

Hubo marcas locales que no sobrevivieron mucho tiempo en el mercado automotriz argentino, como el Bambi o el Dinarg. Empresas chicas o diríamos una PYME que no lograron mantenerse en un mercado de modelos de lo más diversos y con leyes que cambiaron constantemente.

Para esa época Argentina estaba renovando su parque automotor, que estaba muy envejecido. La llegada de terminales extranjeras y la fabricación nacional mejoraron el acceso a diversos tipos de vehículo. Aunque no eran baratos por la gran cantidad de impuestos que recibían en el precio final de la unidad.

De Carlo 700 Glamour, Parabrisas 14 de enero de 1962.

El Bambi lo construía la Fábrica de Automotores Utilitarios SAIC y F bajo licencia de Fuldamobil de Alemania y era tal vez una rareza por su diseño de carrocería, que era de plástico, más precisamente de fibra de vidrio. Un motor monocilíndrico de dos tiempos de 191 centímetros cúbicos con 10,2 HP a 5.250 revoluciones por minuto.

Un dato curiosos para nuestro tiempo, para poner la marcha atrás había que detener el motor y hacer la inversión de giro. Además la palanca de cambios se quedaba en la misma posición, ya que la caja de cambios era similar a la de una motocicleta. El motor del Bambi era marca Sachs, modelo LDR 200, que importaba desde Alemania la empresa Televel.

Dinarg D-200, Parabrisas 29 de abril de 1963.

El Dinarg D-200 tenía la misma mécanica con las mismas rarezas, que el Bambi, y lo fabricaba la empresa Dinámica Industrial Argetina SA de la ciudad de Córdoba. Lo único que se parecía más a un auto chico con una carrocería de fibra de vidrio reforzada, como el Bambi.

Otra rareza de este grupo eran los modelos Alcre Susana y Alcre Luis. El primero con un motor Heinkel de dos cilindros, en cambio el modelo Luis era una cupé sport con un motor de tres cilindros, de la misma marca. Ambos motores de dos tiempos de una cilindrada menor a los 500 centímetros cúbicos.

Heinkel microcupé o moto cabina, Parabrisas 2 de diciembre de 1960.

Isard Argentina nos ofrecía tres modelos, uno llamado T400 y dos versiones del T700, un sedán y una rural. El T400 hasta el año 1960 se denominaba T300 porque tenía una cilindrada menor. El motor del T400 era de 392 centímetros cúbicos por lo que se lo consideraba una microcupé. Mientras que en los modelos T700 la cilindrada era de 688 centímetros cúbicos. La diferencia con el T700 era que el motor era delantero con tracción trasera, más parecido a un auto de dimensiones mayores.

El Heinkel era la única  moto cabina, como se le llamaba a estos autos que se fabricó en Argentina. La particularidad más saliente era que tenía sola puerta frontal que abría llevándose la columna de dirección y el volante. La misma empresa que fabricaba esta moto cabina, Los Cedros SAICF, hacía la pick-up Studebaker en dos modelos. Años más tarde esta empresa se fusionaría con Isard Argentina.

Isard T300, cupé sport T400 y Royal T700,  Selecciones del Reader`s Digest de diciembre de 1960.

Autoar (Automotores Argentinos SA) fabricaba el NSU Prinz 30 bajo licencia del NSU de Alemania. Un modelo con motor trasero de 583 centímetros cúbicos y un auto totalmente deportivo como lo acreditan la cantidad de carreras corridas en Argentina.

El De Carlo, que como dije, se fabricaba bajo licencia de BMW, lo hacía la empresa Metalmecánica SA y su motor tenía una cilindrada de 697 centímetros cúbicos. Antes hubo otro modelo llamado De Carlo 600 y con una carrocería más parecida a las moto cabina, como el Heinkel o BMW-Isetta.

NSU Prinz 30, Parabrisas 28 de marzo de 1963.

No he mencionado al Fiat 600D que también se lo podría considerar un microauto, pero ya escribiré algunas líneas sobre este modelo tan popular en nuestro país, al igual que el Citröen 2 CV. Tampoco hice mención del BMW-Isetta que solamente se importó, en cambio el Messerschmitt se importó desde Alemania y algunas unidades se armaron en el país. En realidad esta nota toma como base los microautos y microcupés que se fabricaron en el país con una mayor cantidad de unidades.

Faltan, también, algunos modelos que solo fueron prototipos o tuvieron una producción escasa como el Minicar De Carlo, por mencionar algún ejemplo. Este ha sido un pantallazo a esto pequeños autos y en futuras notas iré desmenuzando cada uno de los vehículos mencionados.

Mauricio Uldane

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